La amplitud del teatro breve

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Carlos Sánchez

Se reúnen y actúan. Planean y ejercen. Se desvelan, se mortifican. Todo esto a partir de la pasión.

Son los que no creen en los imposibles, los descamisados, los pulcros, los que andan de arriba para abajo. Los que sólo tienen bien puesto el objetivo en la mira: decir y hacer a través del cuerpo, la voz.

Se fuman un cigarro en la banqueta, filosofan, se levantan y accionan. Y de pronto: El teatro breve, jornada que ya llega a su segunda edición.

Para esto visitan a las instituciones, les piden el rescate del espacio que es El kiosko del arte, en del parquecito de la colonia Pitic. Allí aforan, allí ensayan, allí se presentan.

Pero antes, la organización imperante: conversar con dramaturgos, actores, directores. Convocar a la raza, echarse un café con palabras. Acordar fechas, temas, días de calendarización para las presentaciones.

Y  es que ocurre tercera llamada. Y es que la iluminación nos ilumina el interior al observar las propuestas. Todas en un formato breve. Viernes, sábado y domingo del mes de abril, abarcando el primero de mayo.

Hay un plus, o varios, conversaciones con gente de teatro. Por ejemplo, el pasado viernes uno de abril, en plena inauguración de la Segunda Jornada de Teatro Breve, donde estuvieron además de los organizadores Fernando Muñoz, Alejandro Cabral, teatreros ambos, el director del Instituto Sonorense de Cultura, Mario Welfo Álvarez Beltrán, y el funcionario de la cultura municipal, Guillermo Armada, hablaron para decir los pormenores y deseos de lo que son y lo que viene para este encuentro jovial de actores, estuvo también el buen Alejandro Román, el multipremiado (lo digo porque todos lo ponderan), allí se aventó un discurso de la felicidad. Y la inauguración siendo las ocho veintisiete del día…

Al día siguiente, en mesa redonda, Román, el dramaturgo, el director, conversó con la raza de teatro, dio pistas interesantes, a partir de su experiencia, de por dónde se llega a mejor final en el recorrido de la dramaturgia.

Todo esto y más cabe en las Jornadas de Teatro Breve. Que en su segundo año son ya la esperanza de la raza, de volcarse al escenario, para hacer y / o para ver.

El programa está diverso, desde lo convencional hasta lo experimental, para conocerlo sólo hay que echarse un clavado a este enlace: www.teatrobrevesonora.info

Y obviamente, para que esto siga ocurriendo, asistir es la clave. Léguenle. Lleguémosle.

Fuente: MamboRock

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